Sunday, July 15, 2012

Presentación de mi poemario En la Soledad de mi cama, por el Maestro Ramón Saba


Presentación de la obra en la soledad de mi cama en la XV Feria Internacional del Libro en República Dominicana



Es indiscutible que la red cibernética denominada Facebook, ha sido responsable en gran medida de muchas de las relaciones actuales que los pobladores del planeta Tierra hemos cultivado en los últimos años a través de la internet. En ella hemos reencontrado viejos amigos, parientes que por múltiples razones emigraron y con quienes habíamos perdido contacto, nuevos amigos y sobre todo una marejada inconmensurable de escritores (establecidos y noveles) que han aprovechado esta herramienta global para difundir sus obras.

Fue gracias a este extraordinario recurso de la comunicación global que conocí a Lourdes Batista, hermosa e inteligente periodista y poeta dominicana que emigró a Estados Unidos de Norteamérica, donde dirige su propia empresa y educa su familia. Iniciamos una hermosa amistad virtual porque fui impactado por su indiscutible vocación literaria, así también por sus definidas preferencias temáticas: Lo erótico en su manifestación más pura, la indiferencia social que socaba la humanidad y su identidad con el género femenino que defiende con fiereza de tintorera.

Mis comentarios a sus poemas eran tarea obligada, porque fui cautivado por la excelencia de sus escritos y su decidido compromiso con estos temas que transitan por sus instintos de poeta decidida.

La poesía de Lourdes no navega sola, va acompañada permanentemente de sus gritos eróticos, es reflejo de sus amores y desamores, de sus insatisfacciones sociales y de su convicción de mujer con una misión de lucha en defensa de su género, cuyo marco teórico no tiene limitaciones para ser expuesto con la crudeza que su propias vivencias han experimentado pero revestido de la sutileza que hilvana con palabras bellas y frescas propias de una artista refinada.

Lourdes no detiene su camino en las redes sociales sino que se decide a parir su primer vástago poético en medio de un parto sin fronteras. Residiendo en Estados Unidos contrata los servicios de la Editora Búho de Santo Domingo para imprimir su primera entrega a la que bautiza coherentemente con el nombre de En la soledad de mi cama, en cuyas páginas figuran 30 apasionados poemas, apoyados por consecuentes y bien realizadas ilustraciones del artista plástico dominicano Yoni Cruz que incluye un dibujo de una foto referencial de Pedro Méndez, fotografía de la autora por Carlos Sánchez y un excepcional prólogo del poeta Leopoldo Minaya.

En el poema Metus de este naciente volumen, encontramos unos versos que rezan:

Fui tuya, fuiste mío
en una entrega donde el destinatario no tenía dirección:
los besos se perdieron en el camino,
no registro el sabor de tus labios.

...que muestran con delicada claridad los sentimientos de esta poeta y su estilo directo de exponerlos.

Es fotográfico el contenido del poema que pare el título a su primera obra poética En la soledad de mi cama:

Hoy amanecí encantadoramente mojada en mis pensamientos de ti.

Así mismo continúa en otro verso del mismo poema:

Me hechizas, alucino, grito, grito extasiada,
me desparramo, te abro mi alma en un sollozo…

...forma sutil y magistral de describir una acción que experimenta frecuentemente todo ser viviente en la intimidad de su soledad.

Mi sexo te reclama, estoy perdida;

Hoy estaré arriba, tendré un orgasmo, encontraré mi punto G;

Por qué pelearnos si compartimos en un lugar donde no transcurre el tiempo; 

nuestros sexos lo dicen todo, ellos bailan una danza que reinventa el milagro.

Y Recorrí tu cuerpo habitado por fantasmas, derramaste en mí tus sueños.

...son sólo algunos versos que engalanan el contenido erótico-romántico de la poesía de Lourdes en su naciente obra.

Otros versos que muestran a la mujer desde la óptica humanista se encuentran en dulces poemas como Mujer Frente al Espejo: “Sonrío y el espejo me regala una mueca.”

En Gea palpita con fuerza la guerrera que sueña con un mundo más justo para la mujer: “estamos matando nuestro hogar, entonces me pregunto: ¿ Para qué sigo viviendo esta vida ausente de ternura ?.”

...o en Culpables donde su grito soberbio por la impotencia hace temblar la página en que fue escrito: “Actúo como político de mierda que dice mucho y no dice nada.”

En el libro completo se respira la valentía de esta autora, que no se atemoriza ante los tabúes que tradicionalmente arropan a temas de esta naturaleza, producto de la manipulación de mentes retrógradas que indiscutiblemente son menos cada día, como bien dice el prologuista Minaya: “Toda literatura es testimonio de su tiempo. Las censuras y prohibiciones a que el sexo –como realidad y como mito- se han sometido desde siempre… ceden significativamente en los umbrales del siglo XXI…”.

Nuestra periodista y escritora Alicia Estévez precisa que “Lourdes Batista es capaz de expresar con poemas llenos de pasión, belleza y osadía, los pensamientos de nuestras mujeres sobre el amor, el sexo y la injusticia social aunque nunca los manifiesten con palabras.” y esa cita me lleva a reflexionar que En la soledad de mi cama no es un libro nuevo, es un libro que leí hace mucho tiempo, mucho antes incluso que la palabra naciera; lo escribió toda mujer temerosa del hastío, la soledad y el maltrato pero que no se atrevía a publicarlo por las ataduras y convencionalismos propios de una época liderada por convencionalismos absurdos, pero por suerte en vías de extinción.

Agregar más a esta presentación de la primera producción bibliográfica de la periodista y poeta dominicana Lourdes Batista, debe ser una acción que lleven a cabo todos los que adquieran esta obra, cuya lectura recomiendo totalmente en la seguridad de que este libro es un encantador despliegue de buena poesía.


RAMON SABA

Cosas de Duendes: "Compañera" Ejemplo de una amistad para toda la vida....



Cada vez que Lourdes sacaba un cigarrillo de la cartera, yo tomaba la caja de fósforo que ella había pedido al mozo del bar y le encendía el cigarrillo.Teníamos menos de veinte años y muchas ínfulas de mujeres fatales. Nos habíamos conocido en la universidad y el clip fue automático. De ella me encantó que pese a que en aquella época, ahora es una modelito, tenía algunas libritas de más, irradiaba seguridad y coquetería.
Daba la impresión de que esas libras no le importaban en absoluto. Como venía de la izquierda, su manera de hablar estaba marcada por ese estilo revolucionario que a mí, recién llegada de El Seibo, me había enamorado de la UASD. Así que Lourdes siempre me llamaba compañera, un calificativo que yo también asumí para ella y con el cual nos seguimos tratando 27 años después de que comenzara nuestra amistad en un aula llena de soñadores.Cuando estando en la oficina oigo del otro lado del teléfono que alguien dice “compañera”, sé que se trata de la amiga junto a la cual he pasado más pruebas en mi vida. Una especie de hermana que llegó en envoltura de lujo, con aroma de perfume caro y sonrisa que aflora aún entre las lágrimas.Cuando me anunció que su primer hijo venía al mundo, todavía andábamos con los cuadernos y los libros debajo del brazo, pero lo celebramos venciendo el miedo. Y yo me convertí en la madrina de aquel niño que fue por primera vez al cine, cuando tenía menos de dos meses de nacido, metido en una bolsa canguro que su mamá y yo cargábamos por turnos. Ese bebé fue el bien más preciado que ella se llevó al marchar hacia el exilio económico poco después de que fuera también madrina para mí, cuando, a contrapelo de todas las veces que ambas proclamamos que nunca nos casaríamos, yo claudiqué.
En esa época, pese a que aún no había correos electrónicos ni servicio de larga distancia casi gratuito, como ahora, seguimos siendo amigas aunque pasaran meses sin saber una de la otra. Su llamada por mi cumpleaños llegaba sin fallar y a ella la mía, excepto una vez que aún me echa en cara.Cuando nos juntábamos los temas no se agotaban. Había que contarse la vida entera. Acontecimientos de años. Ella se casó más de una vez, llegaron dos princesas a la casa, y aunque las obras literarias seguían durmiendo en la cabecera de su cama, el sustento le llegó por otro lado, por los números. No tenía idea de lo hábil que era para los negocios hasta que la vi trabajando. Una mezcla rara, me dije: una poeta que sabe sumar.
Lo mejor fue que los números no lograron acallar los gritos de inspiración que siguieron naciendo en su mente creadora. Continuó escribiendo y cuando el año pasado preparó, con lujo de detalles, la puesta en circulación en Nueva York de mi libro “Cosas de Duendes”, su propia obra poética ya era un embrión.Hoy ese libro, parido por una mujer particular, diferente, fiel a sí misma, será puesto en circulación en el marco de la XV Feria Internacional del Libro.
Lourdes es una de las escritoras de la diáspora invitada este año.Hoy, a las cuatro de la tarde, en el Museo de Arte Moderno, si Dios lo permite, estaré junto a la compañera que caminó a mi lado en la locura de la juventud y que, pese a los años, no me ha soltado la mano. Su obra se llama “En la soledad de mi cama”, un título que surgió durante una de esas largas conversaciones nuestras que a veces interrumpe mi hijo Jorgito para rogarme que le diga adiós a Lourdes y nos vayamos a dormir.

La Vida  27 Abril 2012
Alicia Estevez
periodista y directora del www.listindiario.com

Monday, April 9, 2012

Entrevista improbable al Ché Guevara, César Sánchez Beras


El poeta y escritor dominicano Cesar Sánchez Beras, le hace una entrevista en estos tiempos al líder guerrillero y revolucionario Dr. Ernesto  Guevara "Che", en ocasión del que sería su cumpleaños No. 79.  Mayo 14 2007.

Che Guevara /fuente desconocida
CSB: Buenos dias, Dr. Guevara. Agradezco la oportunidad que me brinda al concederme esta entrevista. Entremos en materia ¿Dónde nace usted?

EG: Gracias a usted por venir. Físicamente yo nací en Rosario, Argentina, un 14 de junio de 1928, con el nombre de Ernesto Guevara de la Cerna, pero los amigos me llaman Che. Pero así como uno no es de donde nace sino de donde es útil, así como uno no es de la tierra donde lo alumbran sino del lugar donde usted ama, es necesario que le diga que, he nacido en Argentina y que también soy cubano y si no se ofenden las ilustrísima señoría de Latinoamérica me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país, de Latinoamérica, como el que más y en el momento que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie.

CSB: Tengo entendido que usted es médico, dermatólogo.

EG: Sí, soy médico.

CSB: ¿No le parece que su profesión es antagónica con su cotidianidad, no cree usted que es irónico que siendo educado para salvar, use una ametralladora?

EG. No es antagónico, per se, ni tampoco es inusual. Muchas veces el galeno ha tenido que extirpar una parte, para salvar el todo, en la sala de cirugía me enseñaron a elegir entre un órgano infectado o la vida en su estadía más primordial. Partamos de esa primicia, soy dermatólogo por profesión, pero en el campo de lo sociopolítico he tenido la imperiosa necesidad de ser cirujano, he tenido que cortar, extirpar, segregar algunas gangrenas para salvar la América morena que heredamos de Martí, Duarte y San Martín.

CSB : Quienes han estado con usted en el campo de batalla, incluso, Fidel Alejandro y Camilo, han dicho que es un soldado excepcional y que si alguna sombra tiene es su exceso de agresividad, su desprecio por el peligro. ¿Es usted un suicidad en potencia o se cree un guerrillero superdotado?

EG: Soy un hombre común, uno más del montón salido, que afortunadamente entendió a tiempo su compromiso con la libertad y la dignidad latinoamericana. El grado de conciencia determina tu grado de compromiso y participación. No seria justo, no seria honesto, no seria meritorio, que ante la necesidad de un voluntario para la ejecución de una tarea yo espere que se levanten las manos de mis compañeros, para después arrimar la mía tímidamente. No soy suicida ni soy superdotado, lo que soy es enteramente consecuente con lo que predico. Las palabras deshonran cuando no tienen una praxis que la sustenten y un corazón sincero que las motive. Quien aprendió más, quien recibió mayor entrenamiento en la vida diaria o en la vida militar, debe dar más que los que no tuvieron ese privilegio.

CSB: ¿ Usted se opuso a Perón en Argentina, a Duvalier en Haití, a Trujillo en República Dominicana, a Strossner, Videla, Ubico, Pérez Jiménez, no cree que esa multiplicidad de frentes, debilita su radio de acción y eficiencia?

EG: También me opongo a Bush, a Blair, Aznar y a otros títeres repetidores de la voluntad imperialista e insaciable de los grande enemigos tradicionales de los pueblos. Al contrario de lo que usted señala, el denunciar a los malos, encararlos y enfrentar sus despropósitos es parte de la estrategia que debemos utilizar para la concientización de los que al fin llevarán a cabo la lucha. Si no educamos políticamente a los pueblos no podremos lograr que ellos en su momento juzguen y depongan a los detentadores de su progreso y desarrollo. Me hubiese opuesto a Caligula, a César, porque mi lucha no es contra un hombre en particular, sino contra un sistema en general. A veces coinciden sistemas y pervertidos en una misma coordenada de tiempo, pero aún no se diese esas condiciones yo lucharía contra los perversos en particular y contra los sistemas injustos en lo general.

CSB: Algunos de sus adversarios afirman que usted no triunfó en Angola, que perdió en otros lugares de África y que finalmente fracasó en Centroamérica, ¿se siente usted un perdedor?

EG: Eso no es enteramente falso ni enteramente cierto. El hecho de que todavía muchos latinoamericanos no pierdan la fe en sus propias fuerzas, es una prueba de que el pensamiento revolucionario esta vigente. Si de los millones de niños que trabajan a temprana edad, sin tener derecho a la educación ni a la comida, ninguno de ellos es cubano, es una prueba irrefutable de que la balanza de la historia me dará la razón. He cometido muchos errores, más de los que se le deben perdonar a un verdadero revolucionario, pero no ha fracasado una idea si en millares de personas permanece el deseo de reclamar respecto a su dignidad como ser humano, si un solo hombre se educa, se libera, si un solo hombre nace de nuevo en una sociedad que demanda hombres nuevos, es una victoria personal y colectiva de gran valía.

CSB: Pero en esos países, la historia dice que las probabilidades de que una revolución triunfara eran escasas, ¿por qué lo intentó usted?

EG: Porque no es necesario esperar a que las condiciones se den para empezar la liberación del individuo, no es necesario esperar a que las condiciones para una revolución se den en su totalidad, el foco insurreccional puede crearla. Así como el camarada Mao- Tse-Tung creyó que lo mejor del campo debe llevarse a las ciudades, lo mejor de nosotros debe ser llevado a donde no estén dadas esas condiciones. El hombre llega a su estado de completa humanidad cuando es capaz de ser productivo, sin que media la necesidad física de venderse como si fuera una mercancía. Cuando el hombre no explota al hombre, esta en camino la realización de una sociedad avanzada basada en la fortaleza espiritual y revolucionaria de los hombres que crean esa nueva sociedad.

CSB: Su apariencia desgarbada, rustica, se ha convertido en un icono a nivel mundial, Incluso muchas muchachas han afirmado que usted es un sex simbol americano. ¿Le agrada la idea de ser un símbolo?

EG : Desconocía que soy un símbolo y mucho más aun, que fuera un símbolo sexual. Esas son trivialidades pequeño burguesas, que en nada ayudan a que América Latina encuentre su camino. Un símbolo es Martí, como revolucionario, como poeta y como hombre. Un símbolo es Máximo Gómez que enseñó a los cubanos la Carga del andullo, como táctica y estrategia guerrillera, un símbolo es Guillén revalorizando al negro como negro, símbolo es Juan Bosch Gaviño, que armado solo con la palabra creo dos entidades democráticas para luchar contra la tiranía. Un símbolo, che, no haga reír. Si de algo me gustaría ser un símbolo es de la amistad como la más alta condición del ser humano, de solidaridad, porque he tenido como médico que curar a los míos y a los adversarios, que equivocados luchaban por ignorancia y no patriotismo. Si de algo me gustaría ser un símbolo es de la entrega. Pero soy un hombre limitado por las condiciones físicas y por las coordenadas históricas.

CSB: Desde el punto de vista del foco guerrillero, ¿qué aprendió usted de la Revolución Cubana?

EG: Además de que la amistad y la solidaridad es fundamental entre los pueblos oprimidos, aprendí tres cosas fundamentales:

1) Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejercito regular.

2) Que no siempre hay que esperar a que las condiciones para la revolución estén dadas completamente.

3) En América subdesarrollada la lucha armada debe ser fundamentalmente en el campo.

CSB: ¿Cuál ha sido el desprendimiento más grande que ha hecho por la revolución?

EG: Indudablemente, no estar más tiempo con los viejos, ni dedicarle mas tiempo de calidad a Celia, Hilda, Aleida, Camilo y a Ernesto. Lo demás lo abandonaría gustosamente de nuevo porque la cualidad más idónea de un revolucionario debe ser la solidaridad con otros, ser capaz de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo.

CSB: Gracias Dr. Guevara, por darnos un poco de su tiempo. ¿Hacia dónde se dirige ahora?

EG: Voy A Bolivia y a donde quiera que sea útil. Donde quiera que este hijo de Argentina y ciudadano del mundo sea requerido.

CSB: Hasta la próxima Dr. Guevara.

EG: ¡Hasta la victoria siempre!

Poema que causa controversia

Rara vez un poema ocasiona tanta controversia como este, escrito por el premio nobel de literatura Gunter Grass.


LO QUE HAY QUE DECIR

Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor…

digo lo que hay que decir.
¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.

Décima inspirada en mi libro En la soledad de mi cama, por Francisco Suero


Francisco Suero es un joven amigo de Facebook amante de la literatura y tiene una gran virtud: facilidad para crear décimas. Escribió espinelas como regalo para mí por el nacimiento de mi libro "En la Soledad de mi Cama". LB

Biografía:

Francisco José Suero Acosta nació el 8 de octubre de 1984 en Santo Domingo, capital de la República Dominicana, aficionado al arte de las letras y el pensamiento, es el tercero de cuatro hermanos, hijo de Don Pascual Suero, fallecido, y Doña Zoila Acosta.
Inicio sus estudios primarios en el sector vecino a su localidad del kilómetro 13 de la autopista Duarte en el Colegio San Benito y concluyo la secundaria en el Liceo Nocturno La Yuca, del sector de Los Peralejos, donde le nace la motivación de las letras.
En las clases se impartía todo aquello relacionado a la literatura, ensayos, análisis de obras literarias y en especial los recitales, los cuales eran el toque de queda para los demás estudiantes que visitaban el aula, su grupo fue la promoción estudiantil JUDAEX 2002/03 (juventud con destino al éxito).
Comienza sus estudios universitarios en la Universidad Dominicana O & M de la ciudad capital, cursando la carrera de comunicación social. Actualmente es estudiante de término, ha participado en tertulias y charlas literarias, y laborado en el área administrativa de reconocidas instituciones privadas.


Décima En la soledad de mi cama


En la soledad de mi cama
me acompaña el pensamiento
que me trae el sentimiento
de la gente que me ama,
al mirar por la ventana

el cielo gris y en aguacero
pienso en aquello que espero
le ocurra a mi vida,
para encontrarle salida
a las cosas que no quiero.

En mi cama se encuentra
lápiz, papel y varios temas
para escribir los poemas
en que mi mente se centra
y a la vez se concentra.

Sea en noche o mañana,
o sea, en toda la semana
mi alma está inspirada
con la mano motivada
en cosas que valen la pena.

El ruiseñor y sus melodías,
el cantante en su canción,
un santo en su devoción
y yo escribiendo poesías
que me traen alegrías
para mi alma y mi ser,
letras que me hacen ver
la riqueza de mi idioma,
gracias doy desde la loma
por este idioma tener.

Gracias a la naturaleza
por darme la inspiración,
gracias por darme la acción,
talento y buena certeza
al realizar la proeza
de escribir literatura
usando la buena escritura
como base y herramienta,
es sabrosa como la menta
al deleitar su dulzura.

Lourdes se llama una rosa,
Lourdes se llama un jardín,
Lourdes es un querubín,
una mujer muy hermosa,
simpática, amistosa,
es poeta veterana,
por cierto es dominicana
de talento en la escritura,
fomento para la lectura.

©Francisco Suero
dominicano

“En la soledad de mi cama”
sábado, 30 de enero de 2016

Thursday, April 5, 2012

Cuando el amor se esfuma en la soledad de una cama

Esta nota es pública, abierta. (publicado en Facebook). Para los que la lean y no conozcan al Dr. Gutierrez he aqui su biografia y bibliografia. Esta critica fue publicada en la pagina literaria del escritor Franklin Gutiérrez. Iré publicando las criticas que se hagan de mi libro, las que tengan el valor literario para ser tomadas en cuenta por mi, no importa si son favorables o desfavorables. Aprovecho para darle las gracias al Dr. Gutierrez por sacar parte de su valioso tiempo para hacer esta reseña literaria sobre mi trabajo.
Aqui incluyo el link de la pagina del Dr. Gutierrez.
http://www.fgutierrez.com/biografia.html



Cuando el amor se esfuma 

en la soledad de una cama

En la soledad de mi cama es la primera entrega literaria, obra de Lourdes Batista. El aspecto físico del poemario: la imagen de la portada, el rosado tenue de sus páginas en papel satinado y las gráficas interiores color sepia, invitan a pensar en una poesía de contenido altamente erótico, escrita por una mujer a quien el amor y la pasión les brotan desde las entrañas mismas. De hecho, el titulo es bastante llamativo y provocador. Pero al adentrarnos en su lectura advertimos que estamos ante un canto de desahogo y rabia dirigido a varones desalmados que han dejado desoladas y vacías las camas de sus amadas o, ante una mujer aparentemente indomable interesada en retratar, con matices cincelados, los vaivenes y el derrumbe final de una relación sentimental que la ha deshilachado.
Cuando un suceso inesperado o indeseado nos enviste al extremo de desinflar nuestros sentimientos, generalmente los psicólogos y los psiquiatras resultan in-suficientes para restaurar nuestras neuronas en el tiempo deseado. Cuando la causa de la afección es un rompimiento amoroso muchos optan por apoyarse en recursos superiores a los de las ciencias médicas para así despojarse de la mala vibra, la ansiedad y la depresión. Ante situaciones similares, algunos evocan a los espíritus del más allá o elevan una plegaria a Santa Marta, La Dominadora, para obligar al ser amado a retornar a los brazos de persona la abandonada.
Otros, entre tanto, se refugian en la poesía esperanzados en que ésta le facilitará el ungüento necesario para sacar a su "corazón" de duelo y dotarlo de energía renovada. El tono del discurso poético dependerá, claro está, de cuán dañado haya quedado quien abrace la poesía como medio de desahogo.
Es esa precisamente la decisión de Lourdes Batista: refugiarse en la poesía para entregarle al lector una radiografía de su vida sentimental y familiar.
En las páginas de En la soledad de mi cama habita una mujer cuyos sentimientos oscilan entre el hedonismo y la frustración. La felicidad, el placer sexual como máxima recompensa de la vida son palpables en el poema "Efluvios" (Recorrí tu cuerpo habitado por fantasmas / Inhalé en perfecta armonía los efluvios de tu alma); Lo mismo sucede en "Reafirmo" (Reafirmo que mi miedo se convierte en valentía / Cuando en tus brazos descanso. Y reafirmo que con tu amor la miseria / se convierte en milagro...) Otro texto donde el goce carnal alimenta la en felicidad es "Reencuentro" (Mi alma solitaria encontró la tuya / copularon en una danza divina y eterna... se fundieron y levantaron el vuelo) Pero esos destellos de felicidad y regocijo pleno sucumben ante la frustración, la ansiedad y la desesperación presentes en la mayoría de los textos del libro. (Llegamos los dos a un camino sin salida / mi sexo te reclama, estoy perdida / te busco, no encuentro nada, / sólo puedo ver mis manos vacías), leemos en el poema "Metus". Frente al espejo, que pocas veces miente, la poeta confiesa: (Dónde está aquella joven de grandes ojos color promesa, que creía en la ternura?) No menos angustiada se muestra en "Persecución" (Todos esos demonios me persiguen en esta noche maldita). La frustración quebranta también su estado anímico a tal grado que la poeta "amanece tumbada en la cama, sin deseos de interactuar con el mundo", o se siente perdida cuando le falta el amor, la risa, la comprensión del amante que nunca llega. Incluso, en el poema que titula el libro, la soledad en vez de esperanzadora, es angustiante y ácida. Sobre todo cuando después de construir un espacio físico para el deleite carnal y espiritual, la única recompensa que recibe la protagonista es palpitaciones vacías en la soledad de su cama.
Ciertamente hay luminosidad lírica, hálito poético en varios giros y construcciones. Se siente la presencia de una poeta ululando entre las palabras que alimentan la creatividad. De En la soledad de mi cama celebro versos como estos: "Soy un fantasma que no puede ver su silueta reflejada en el espejo" (16) "Desde que el primer polvo cósmico surgió sabia que venias en él" (30)"La lengua materna nos trajo un sonido que dice todo en un suspiro" (30) "Nuestros sexos lo dicen todo, ellos bailan una danza que reinventa el milagro... (31)"Los dioses están muy ocupados en sus propios egoísmos" (34)"En un solo de guitarra la tierra irá cubriendo mi rostro" (38) Pero a veces la poesía es muy patrañera, bufona, resbaladiza y le gusta ocultarse en escondites inaccesibles. En ocasiones se torna tan resbaladiza y esquiva que no logramos, por más que la persigamos y acechemos, atraparla. Cuando adopta esa postura pocos son los versos brillantes que podemos arre-batarle. Consecuentemente, se hace opaca, impertinente, discursiva y turbia, como sucede en estos versos: Ninguna mujer merece ser violada, maltratada, dañada (17)Hoy se inicia el comienzo o el final de mi vida, hoy decreto ser una mujer libre (20)Las palabras para describir el dolor no existen (22)Tengo la sospecha de que ellas son culpable de este maldito dolor que no se ve (28)"Trato de encontrar una mano amiga, pero todas se niegan" (34)"Camarada, no se asuste cuando le digo que le amo" (35)"El amor ha muerto, se encuentra en estado de putrefacción" 40) 
Si certificamos la archiconocida sentencia becqueriana "poesía eres tú", o la magnanimidad de Platón en cuanto a que "Cuando se trata de amor todo el mundo se vuelve poeta", los millones de versos desacertados sobre el amor y el sexo escritos desde Platón hasta el presente quedarían exentos de cualquier tipo de castigo. Pero si suscribimos a Octavio Paz cuando asevera que el erotismo es "una metáfora de la sensualidad", muchos de los textos escritos sobre ese tema sucumbirían automáticamente. Innecesario es comprometerse enjuiciando el oficio poético de Lourdes Batista, ella misma lo hace por y para sus críticos y lectores, cuando dice: Busco mi voz en unos versos que garabateo en un blanco papel...Y no me encuentro Busco mi voz…Y solo encuentro estas palabras simples, llanas que quizás no lleguen a convertirse en esdrújulas que con el tejer de las figuras se convertirán en versos y quizás darán forma a un poema sencillo. 
Esa dificultad para encontrar la voz poética, producto del escaso manejo de los recursos técnicos que facilitan la elaboración apropiada de un buen texto explica, posiblemente, la presencia de cuatro versos similares en tres poemas distintos. "Amanecí con tu nombre en mis labios" (Metus, 15), " Hoy amanecí encantadoramente mojada (En la soledad de mi cama, 19), Este día amaneció inundando mi vida (Recuerdos, 24) Hoy amanecí tumbada en la cama (Recuerdo, 24)
Como ejercicio inicial En la soledad de mi cama es un poemario aceptable, con versos luminosos, pero también con versos oscuros, manidos y truncados. Espero que en su próxima entrega Lourdes Batista conserve y amplíe la zona luminosa de este primer parto y venza los fantasmas que no la dejaron encontrar totalmente su voz. La poesía y ella lo merecen.

Franklin Gutiérrez

Wednesday, April 4, 2012

Presentación de mi libro en Columbia University



Quiero agradecer de una manera infinita a mi adorada madre, quien está aquí presente, por darme esta vida que hoy ostento y porque siendo una mujer que no tuvo la oportunidad de ir a la escuela, no cejó en su afán de sembrar en mi la semilla del amor a la educación, los conocimientos.
A mis hijos Ray, Ovalinne y Simone, por ser ellos mi razón de despertar cada día para seguir creciendo.
A mi amigo el poeta Leopoldo Minaya, por esta magnífica presentación.
A mi hermana Karina Rodríguez y a mi amiga Mary Woss, quienes moderan con gracia y entusiasmo esta puesta en circulación bilingüe.
A mi querido José Luis Peralta, por creer en mí y apoyarme en este proyecto, que junto a Leopoldo Minaya y el escritor y poeta José Alejandro Peña, corrigieron la obra que hoy ponemos a su consideración y disfrute.
Quiero agradecer de una forma muy especial al grafista Yoni Cruz, creador de esa maravillosa portada y los dibujos que ilustran el libro, quien fue además quien maquetó el libro. Sin su entusiasmo es probable el libro no existiría. Este libro es un proyecto de los dos. Lamentablemente por razones de salud él no pudo estar aquí presente.
A mi amiga y hermana del alma, Alicia Estévez  quien me dijo: “Lourdes yo soy muy buena titulando...”. Ella y yo creamos el título del libro, al cual algunos de mis asesores se oponían. Además ella hace una síntesis perfecta del mismo en la reflexión contenida en la contraportada del libro.
A mis sobrinas,  a mis amigos de la vida diaria y a mis amigos de FB, a todos los que esta noche me honran con su exquisita presencia. ¡Gracias por su apoyo!
A los artistas que hoy nos deleitarán con su talento; a la excelente actriz Mariluz Acosta, al genial guitarrista Fidias Hernández, y a su bella y talentosa esposa Mayra Schrils; a Jexy Rodríguez, que nos deleitará con su maravillosa voz, y a mi querida amiga-prima por adopción, Irene Schrils, quien es parte imprescindible en lo que está ocurriendo en mi vida en estos momentos.
Para ustedes que esta hermosa noche me acompañan, quiero regalarles unas palabras.
Al analizar los acontecimientos de la vida cotidiana, algunos de los cuales pasan desapercibidos en el tráfago diario que nos impone esta sociedad que marchita la vida, nos obligan a discutir la vivencia humana desde una perspectiva particular, pero a la vez muy amplia, diversa y plural. El capitalismo, en su afán desmesurado de ejercer su poder sobre las vidas humanas, atenta contra estas. En los momentos actuales se precisa apelar a la imaginación, a la sensibilidad y a la ternura para encarar los problemas de una sociedad a todas luces decadente.
La poesía es el bálsamo ideal para curar el dolor y las miserias que envuelven la cotidianidad de nuestras existencias.
Decía el pensador y prócer cubano José Martí, que una de las máximas expresiones de humanidad es la poesía, y que todo hombre (entiéndase aquí que se refiere también a toda mujer) que se expresa con verdad y con sentimiento es un poeta.
Las dos grandes expresiones del pensamiento y la sensibilidad humanos son la filosofía y la poesía. La filosofía entendida en el sentido gramsciano: todo hombre necesita reflexionar sobre la vida y en ese sentido todo hombre es un filósofo. Además la poesía tiene una enorme ventaja y es que habla de la vida en términos muy sencillos, y escribir sencillamente es sumamente complicado. Cuando tomé la decisión de publicar este libro lo hice porque tenía sentimientos y verdades que decir con palabras, y estos poemas sencillos salen de lo más profundo de mi alma, encierran consigo una gran carga de sentimientos y verdad y todos ellos están expresados de una forma sencilla y poseedores de reflexiones filosóficas.

Creditos: (Antonio Gramsci) Jose Marti, Polietica.
Homenaje a Simone de Beauboir pág. 45/ /En la soledad de mi cama pág. 19/ Reencuentro /pág. 42 /Pronombres pág. 34.

Periodista dominicana pone a circular libro en la universidad de Columbia en Nueva York

«Será puesto en circulación mañana sábado en la Universidad de Columbia, en Nueva York, la obra poética de la periodista y empresaria dominicana Lourdes Batista “En la Soledad de mi Cama”, en los idiomas Español e Inglés.
La obra será presentada, a las 6:00 de la tarde, por el escritor dominicano Leopoldo Minaya y el evento moderado por Karina Rodríguez Singh y Mary Woss.
La Universidad de Columbia está ubicada en el Jerome Green Annex 435 West 116 St. New York, NY 10027 . “En la Soledad de mi Cama” es el primer libro de la periodista y empresaria dominicana radicada en Estados Unidos desde 1993.
“Lourdes Batista es capaz de expresar con poemas, llenos de pasión, belleza y osadía, los pensamientos de muchas mujeres sobre el amor, el sexo y la injusticia social aunque nunca los manifiesten con palabras. Cualquier mujer puede sentir desnudada su propia lucha interior leyendo ‘En la soledad de mi cama’. Cualquier hombre debería conocer estos poemas para saber lo que gritan nuestras mentes cuando nos callan sus besos”, así habla de la obra la periodista Alicia Estévez, directora de listindiario.com.
Los poemas de Lourdes serán interpretados por la actriz Mariluz Acosta de "Mujeres al desnudo" y la participación artística de la cantante Jexy Rodríguez quien estará acompañada del guitarrista Fidias Hernández.»

Nota de prensa publicada en el Listín Diario, Santo Domingo, 30 de marzo del 2012




Palabras para Lourdes Batista, por José Alejandro Peña


Decía Gustavo Flaubert “No podemos pensar ni escribir como no nos sentemos”, en esa tónica Lourdes Batista en lugar de sentarse a escribir prefiere acostarse a escribir. Su mundo se organiza en su cama. En su cama ella duerme, ella ríe, juega, ella sueña, ella imagina y crea. Su cama viene siendo su instrumento de trabajo, su campo de acción, pero también su conexión espiritual con el mundo. Y más importante todavía, su conexión íntima con los misterios de la palabra y del sentir. La poesía para ella es una condición de amistad con los elementos sensitivos de su entorno, condición en la cual se funden y perfeccionan los caracteres que distinguen los márgenes de la espontaneidad que da curso al afecto.
Para Lourdes Batista no hay distinción entre el afecto y la belleza. Para ella es bello todo cuanto emana del sentimiento puro y es coherente con esa pureza que unida a los elementos imaginarios se sensibilizan en la común esencia de lo terrestre y lo celestial. También es particular en su mundo poético el sentimiento de soledad que le permite a ella meditar sobre sí misma y ampliar su propio espectro creativo, sentimental y humano. Ella se da entera en cada palabra, en cada gesto, como se da la semilla a la tierra que la fecunda; y su entusiasmo por la vida es palpable en la deliberación y en el silencio.

En el poema “Crossing 365” nos dice la poeta:
Apariencia, dolor, muerte, soledad…
en abismal oscuridad se debate mi alma moribunda de
esperanza…

En nuestra poeta son evidentes los motivos fundamentales de su sensibilidad ante el dolor y el placer sin los cuales no se entendería la dinámica existencial que conecta su palabra con el mundo crudo y desnudo.

En el extremo margen de lo posible, los poemas de este libro, constituyen un horizonte marginal especifico dentro de una órbita lírica inmediata que para Lourdes Batista significa más que un derroche de sentimientos, pasiones, desvelos y energías ordenadas por mandato de sus impulsos o bien por mandato de su conciencia más definida y ardiente, porque en ella arden los elementos paradojales, las metáforas que de un momento a otro realizan un encuentro maravilloso con ese mundo en desorden que nuestra poeta sutilmente convoca, invoca o hechiza para darle un aspecto más noble.

No hablaré de las limitaciones que en todo momento y en todo caso son afecciones de las palabras mismas, pues toda palabra, indudablemente está limitada por su significado mas adyacente, burdo y sofocante que gracias a la imaginación poética el poeta (y en este caso Lourdes Batista), la saca de ese límite al asociar un sentido con otro, dando espacio a complejos compuestos eminentemente puros, definitivamente sensuales y sensitivos, abriendo y cerrando como en un juego de sorpresas, el dulce abanico de sus afectos y efectos, siendo el hilo conductor de todos ellos su magistral encanto para expresar con palabras llanas y armoniosas sus querellas contra la sociedad machista, por un lado, o desafiando a pleno pulmón a pleno copular a solas o a
distancias con los entes imaginarios que su palabra reclama con dolor y con júbilo, con desbordado afán connotativo, con abierto margen simbólico de su manera de expresar y de sentir el amor desde esa soledad que se desplaza como en una cama voladora por los espacios inventados con especifica claridad de tono: a nuestra poeta no la seduce el aire sino al revés, ella es quien seduce por medio de sus sentidos, todo cuanto percibe o modifica al momento: su visión del amor y de la vida es instantánea e, incluso mágica, pues no deja de acentuar su desdoblarse en todas esas otras mujeres (bellas como ella) en menudos lados de pasión marginal (como debe ser toda pasión deliberadamente poética, intencionalmente fuera de lo convencional, amar mientras comemos, mientras dormimos, mientras hablamos con los demás en una esquina o en un autobús, porque dialogar es una manera de copular
completamente libre y divertida... Hablar es desdoblarse, como se desdobla Lourdes al fusionarse con el amado en un solo cuerpo hasta que ese cuerpo desaparece de entre sus dedos mojados. ¿No es eso amigos deliciosamente imprevisto dentro de la poética actual de hombres y mujeres? Lo es, independientemente de nuestras propias vías para acceder y procesar e incluso rastrear lo poético en el texto.
Los invito a leer estos poemas con el esmero y la pasión con que fueron escritos por su autora, nuestra poetisa Lourdes Batista. Gracias.

José Alejandro Peña


Sunday, December 18, 2011

Ítaca

Constantino Kavafis foto cortesia de google

                                             

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Mulata, poema de Nicolás Guillén

Nicolas Guillen foto cortesia de Cubafiesta.net     

Ya yo me enteré, mulata,
mulata, ya sé que dise
que yo tengo la narise
como nudo de cobbata.

Y fíjate bien que tú
no ere tan adelantá,
poqque tu boca é bien grande,
y tu pasa, colorá.

Tanto tren con tu cueppo,
tanto tren;
tanto tren con tu boca,
tanto tren;
tanto tren con tu sojo,
tanto tren.

Si tú supiera, mulata,
la veddá;
¡que yo con mi negra tengo,
y no te quiero pa na!

Tuesday, December 6, 2011

Fábula del hombre muerto


José Alejandro Peña



Un ángel y la luz borran la vida.

Debajo de las escaleras y por encima del cielo

todo marcha sin tiempo hacia un presentimiento

espeluznante de guitarra indecisa.

Hay una fábula en cada gota de lluvia suspendida

Una mitad del mundo se hunde en la mitad de un minuto.

una mirada se une a la mirada que la mira

como una voz que se repite al escucharse.

Son demasiado puros los destinos del hombre

que se busca en los lugares de los que  ya ha partido.


  (poema inédito)



Sunday, December 4, 2011

Freddy Gatón Arce: de la Palabra a la Frase.

Leopoldo Minaya
   Refería Coleridge que, a diferencia de la prosa, constituida por palabras en un orden indeterminado, la poesía se constituye de las mejores palabras en el mejor de los órdenes. Esta acotación inicial resulta insustituible al momento de introducir cualquier aproximación a la poesía de Freddy Gatón Arce, escritor exigentísimo en la utilización cuidadosa de palabras y frases, imágenes y efectos; en fin, de todo cuanto tiene que ver con la depurada enunciación del discurso poético.

   La poesía es un arte en el que cada palabra debe ocupar su lugar indispensable. Si nos atreviéramos a elaborar un postulado en torno a este hecho, nos veríamos forzados a decir: “Para cada poema desplegado en el tiempo existe un orden en la colocación de sus elementos, y sólo uno”. No hay forma posible de subvertir ese orden sin que nos tropecemos con la realidad de que la estructura –el poema- se ha convertido en otra distinta de la primera. Pero no vayamos demasiado lejos en estas consideraciones. Baste señalar el hermetismo de un arte que -paradoja singular de los designios- es a la vez el único que nos puede regalar la absoluta libertad expresiva; y baste señalar también la singularidad de cada palabra una vez dejada caer en su posición, desde donde irradiará toda suerte de influjos sobre las palabras circundantes y sobre el poema como obra total. En una idea: el poema es un Todo que no puede prescindir de ninguna de sus partes.

   No resulta difícil detectar, aun para el lector menos avezado en el arte de la poesía, el tratamiento de “gemas” que Freddy Gatón Arce dispensa a las palabras. En sus manos de artista no son otra cosa. No seamos tontos: lo sabe y las exhibe, y con sobrada razón, porque el acto de exhibición es connatural a las gemas. A manera de ejemplo pudiéramos seleccionar cualquiera de sus textos -libro o poema- y obtendríamos el mismo resultado; seleccionemos, por tanto, al azar, o bien “a suerte y verdad”, el poema Trece veces el Sur. En el fragmento uno se lee:

              Geománticos y políticos calculan trazos…

En el fragmento tres:

   …una fuerza que de la profundidad de la tierra/ sube, esplendece y se comba en azul postrero.

En el cinco:

           Oh soledades, secón de pobres y desventurados.

Y en el ocho:

        Volcado el firmamento, y planetas, satélites, limbos,/ semejan una sola girándula.

   Pero tampoco vayamos a equivocarnos. Esta exhibición de riqueza expresiva  no es nunca materia de ostentación o de simple afectación, que con tales recursos ningún autor podría convencer a nadie; no es asunto de acumulación mecánica y artificiosa de palabras altisonantes colocadas adrede para que nada signifiquen; muy por el contrario, se trata de la manifestación natural de una voz que, producto de su poderoso caudal, desemboca en una personalísima y arrolladora forma de expresión, totalizante e individualizante a la vez (filo de la paradoja), y que al dejar la huella de su marca selecciona con igual naturalidad los materiales que mejor se allegan al tono y al objeto de su canto.

   …Como si también en la estética operara un proceso de selección natural en la que los elementos en sus diferentes especies lucharan entre sí por la pervivencia en un mundo suprasensorio, y acaso constituyan el arrebato del artista. La voz del poeta cabal, en un proceso semiconsciente, sólo permitirá que los más calificados elementos retóricos conformen la estructura final de su poema. Este es el caso de Freddy Gatón, prototipo del poeta cabal, aquel que crea su orbe y lo evoluciona… de la misma manera natural en que, por vía de sacudimientos telúricos, transformaciones, cataclismos, continuo movimiento y erupciones, ha ido delineando el Globo su fisonomía particular. Que valga también esta nueva extrapolación.

   Ahora bien, la conexión entre palabra y palabra para formar la frase y el ulterior entramado general del texto poético deviene como resultado de la fuerza cohesiva del ritmo particular que gobierna cada uno de los compases del lirismo gatoniano. Partiendo del coro surrealista inicial, el ritmo se va depurando hasta transformarse significativamente  en un texto de intencional propensión arcaica, con aliento de lo eterno, como es “Son Guerras y Amores”:

…y así murió una niña
De señas, familiares y vecinos ignorados, y habiendo
Que llamarla de algún modo para cumplir con los papeles
De defunción y no tener huesa della, le pusieron
María Mundo, virgen y símbolo de orfandad y fosa común.

…Y dar un vuelco enceguecedor en las aguas de “El Poniente” (cito de memoria, pues no tengo conmigo el texto):

   La noche, su infinito muro azul
descendiendo sobre la tierra
anuncia el esplendor de las estrellas,
y tú amas
y eres amada;
tú amas, viento o mujer de zumbante pelo,
tú amas,
Oh, muchacha de ígnea condición como la mía!

   Lirismo distintivo;  dijimos: particular, y tanto, que no veo otra figura de la lírica vernácula o universal que haya jamás repetido semejantes acordes.
©Leopoldo Minaya                                               

Friday, December 2, 2011

Sobre el arte de un escritor, Eduardo Galeano


Eduardo Galeano
El mío ha sido un largo camino hacia el desnudamiento de la palabra: desde las primeras tentativas de escribir, cuando era jovencito en una prosa abigarrada, llena de palabras que hoy me dan vergüenza, hasta llegar a un lenguaje que yo quisiera que fuera cada vez más claro, sencillo, y por lo tanto más complejo, porque la sencillez es la hija de una complejidad de creación que no se nota ni tiene que notarse. Uno siente primero que el trabajo intelectual consiste en hacer complejo lo simple, y después uno descubre que el trabajo intelectual consiste en hacer simple lo complejo. Y un caso de simplificación no es una tarea de embobamiento, no se trata de simplificar para rebajar de nivel intelectual, ni para negar la complejidad de la vida y de la literatura como expresión de la vida. Por el contrario, se trata de lograr un lenguaje que sea capaz de transmitir electricidad de vida suprimiendo todo lo que no sea digno de existencia.
Para mí siempre ha sido fundamental la lección del maestro Juan Carlos Onetti, un gran escritor uruguayo muerto hace poco, que me guió los primeros pasos.
Siempre me decía: "Vos acordate aquello que decían los chinos (yo creo que los chinos no decían eso, pero el viejo se lo había inventado para darle prestigio a lo que decía); las únicas palabras que merecen existir son las palabras mejores que el silencio". Entonces cuando escribo me voy preguntando: ¿estas palabras son mejores que el silencio?, ¿merecen existir realmente?
Hago una versión, dos o tres, quince, veinte versiones, cada vez más cortas, más apretadas: edición corregida y disminuida.
Inflación palabraria El problema de la inflación monetaria en América Latina es muy grave, pero la inflación palabraria es tan grave como la monetaria o peor; hay un exceso de circulante atroz. Algunos países han tenido éxito en la lucha contra la inflación monetaria pero la inflación palabraria sigue ahí, tan campante. Lo que me gustaría, modestamente, es ayudar un poquito a esa lucha contra la inflación palabraria. O sea, poder ir desnudando el lenguaje. Es el resultado de un gran esfuerzo, y no concluido, porque nace cada vez: a mí me cuesta escribir ahora tanto como cuando tenía 15 ó 16 años y lloraba ante la hoja de papel en blanco porque no podía.

¿Función social?

La literatura tiene siempre una función, aunque no sepa que la tiene, y aunque no quiera tenerla. A mí me hacen gracia los escritores que dicen que la literatura no tiene ninguna función social. A partir del momento que alguien escribe y publica está realizando una función social, porque se publica para otros. Si no, es bastante simple: yo escribo en un sobre y lo mando a mi propia casa, pongo "Cartas de amor a mí mismo" y me emociono al recibirlas. Pero es un círculo masturbatorio (no quiero hablar mal de la masturbación, tiene sus ventajas, pero el amor es mejor porque se conoce gente, como decía el viejo chiste).
Es imposible imaginar una literatura que no cumpla una función social. A veces la cumple, y es jodido, en un sentido adormecedor, a veces es una literatura del fatalismo, de la resignación, que te invita a aceptar la realidad en lugar de cambiarla, pero a veces es una literatura reveladora, reveladora de las mil y una caras escondidas de una realidad que es siempre más deslumbrante de lo que uno suponía. Por otro lado me parece que lo de la literatura social es una redundancia porque toda literatura es social. Muchas veces una buena novela de amor es más reveladora y ayuda más a la gente a saber quién es, de dónde viene y a dónde puede llegar, que una mala novela de huelgas. No comparto el criterio de una literatura política que además, en general, es aburridísima.
 Foto cortesia last.fm y texto de www.ciudadseva.com

Ovalinne: su nombre me lo dictó un ángel

Llevaba unos dos meses de embarazada, cuando una noche tuve un sueño hermoso. Soné con una mujer preciosa, de pelo negro tan o más negro que una noche sin luna; la piel más blanca que la leche y unos ojos dulces como la miel. Vestía un traje largo, color olas del mar y que se movía al vaivén del viento.  Me dijo: "Mira, estás embarazada de una niña. Su nombre es Ovalinna, que significa que es un ser evolucionado”.
Al despertar, estaba feliz, recordé el sueño y supe que esa era la razón, pues ya tenía un varoncito de 5 años y mi mayor anhelo era tener una hembrita. Mi esposo no tenía predilección con el asunto del sexo. Una tía suya, que lo quería como su madre, ya tenía una lista de nombres para la criatura. Ella quería una niñita, pues no pudo tener hijos y su hermana había tenido, incluyendo al padre de mi niña, sólo varones. Ese día le dije a mi esposo:
—Lo siento, pero no podremos complacer a tu tía con el asunto del nombre de la niña.
—¿Por qué? ¿Y cómo sabes ya que es una niña? —preguntó él. Le conté el sueño:
—Es que mi ángel de la guarda que se me apareció y me dio el nombre. Ya sé que será una hembrita y su nombre será Ovalinna.
Luego lo modifiqué un poquito y cambié la a final por e.
Cuando tenía unos cinco meses de embarazo me hicieron mi primer sonograma y me confirmaron que esperaba ¡una niña!
Fue un embarazo normal. Adquirí unas 50 libras, pues me di a la manía de comer emparedados franceses de una tienda que vende café, emparedados y rosquillas de manteca. Los emparedados los preparan rellenos de jamón, queso y huevos. Me comía entre 3 y 4 de un tirón... Recuerdo un altercado que aconteció con mi hermanita Isabel, que en ese momento contaba con unos 17 años. Mi compañero estaba de viaje y no teníamos carro en la casa. Le pedí a mi hermana que fuera a la tienda a comprarme mis emparedados franceses rellenos de queso, jamón y huevo. Ese pan suavecito, calentito, era un manjar para mis sentidos y para los de Ovalinne, pues se ponía de lo más contenta, lo sabía por las pataditas de confirmación que recibía cuando degustaba yo estos alimentos.

Resulta que mandé a comprar tres croissant, pero Isabel se comió uno sin mi autorización. Yo estaba contando (me imagino que Ovalinne también) con los tres emparedados, y cuando vi que sólo habían dos, me puse furiosa, los tiré al piso, hice una rabieta y terminé llorando como una Magdalena... Al final no me comí los emparedados franceses...
Mi segundo pleito famoso, mientras llevaba a Ovalinne conmigo, fue con la doctora que me atendía. Había tenido a mi primer hijo en mi natal país, República Dominicana y había sido por cesárea.
Me daban los cuidados prenatales en la maternidad de Providence, Rhode Island, donde nacería mi niña. La doctorcita que me atendía quería que yo intentara pujar a mi hija. Llamé a mi doctor en Santo Domingo, un eminente ginecólogo-obstetra y además amigo de la familia, el cual me había asistido cuando nació mi primer hijo y le conté lo que pretendía  la doctorcita  aquí. Él me dijo:
—Esos gringos no saben nada, sólo saben manejar una computadora, no le firmes ningún documento y que te hagan cesárea, ya que tienes la pelvis muy estrecha y tu primer hijo pesó un poco más de 8 libras, tu segundo hijo será más grande y pueden poner en riesgo tu vida y la de tu hija.
Con este mandato me dirigí a la doctorcita y le dije:
—Yo no puedo pujar, mi hija nacerá por cesárea. —Ella empezó a explicarme los riesgos de una cesárea y los beneficios de un parto natural.
—No, mi hija no correrá ningún riesgo, no lo intentaré siquiera. —Ella se alteró, yo también. Al final aceptó mis argumentos y me hicieron firmar toneladas de documentos; no pude evitarlo. Si a la niña o a mí nos ocurría una desgracia yo eximía de toda culpa al hospital y al personal de salud. No sé si fue ella ave de mal agüero, lo cierto es que después de nacer la niña estuve tres días en cuidados intensivos, y por poco muero en el intento.
La doctorcita fijó la fecha de la cesárea ese mismo día, para el 21 de noviembre. Y estábamos apenas a 10, pero a Ovalinne le cogió con querer salir ese día. Me marché a la casa. Pasadas unas dos horas, comencé a sentir un dolorcito, que luego fue creciendo, creciendo y creciendo, hasta el punto de enviarme para la maternidad.
Al llegar al hospital llamaron a la doctorcita. Esta encontró la oportunidad que esperaba para vengarse de mí por el altercado que habíamos tenido en la mañana.
—Oh, fijamos tu cesárea para el 21 esta mañana ¿recuerdas”?
—Sí, pero me están pasando contracciones.
—No es nada, vete a la casa, no tienes centímetros considerables.
Me fui a la casa. Eso se repitió varias veces; mis pies ya conocían el camino al hospital solitos… Durante 11 días estuve padeciendo contracciones, a veces fuertes, pero siempre la misma negativa. Fue un calvario lo que viví hasta que llegó el ansiado día de la cesárea.
Mi esposo le tenía miedo a la sangre, y yo no lo sabía. Había firmado para que él estuviera presente en la cesárea. Ese día me acompañó al hospital junto a mi hermanita Isabel, la misma del pleito por el emparedado francés. Le dije a mi esposo con una voz suavecita y melosa:
—Honey, vendrás a la sala de cirugía conmigo, ¿verdad"? —Él me miró como a un bicho raro y me dijo:
—Yo me desmayo si veo sangre.
—¿Cómo? ¿Qué? Pero, yo creía..., yo pensaba… —balbuceé. Rápidamente Isabel acotó: ——Yo encantada voy contigo hermanita, para mí sería un placer ver nacer a mi sobrinita, ah, y no le tengo miedo a la sangre. —Triste suspiré.
—Habla con los médicos para ver si te pueden dejar entrar a ti.
Los médicos dijeron que no había ningún problema. Le buscaron un traje especial, guantes, máscara y gorro para cubrirse el pelo. Recuerdo a un doctor oriental sentado a mi derecha e Isabel a mi izquierda. El oriental era el anestesiólogo, y empezó a explicarme el procedimiento a seguir, lo que sentiría, etc. Me durmieron de la cintura hasta los pies; estaba medio despierta, y el oriental me hacía preguntas que apenas podía responder. Estaba medio dormida cuando Isabel exclamó:
—¡Ya la van a sacar! —Haciendo caso omiso de las instrucciones, se paró de la banqueta donde le habían indicado debía permanecer sentada. Se acercó para ver cómo sacaban a la Ovalinne del escondite donde había permanecido durante 9 largos meses y 11 dolorosos días  para mí.
Al sacar a la niña, Isabel estaba tan emocionada que siguió a los médicos hasta un lugar en la misma habitación, donde se la entregaron a otro médico, el pediatra y este le dio una nalgada a la niña. Ella no gritaba. Repitieron el procedimiento y Ovalinne gritó con todas sus fuerzas esta palabra mágica:
—¡Mamaaaaaaaaa!
Los médicos, asombrados, empezaron a hablar unos con otros.
—¿Escucharon eso? La niña dijo Mamaaaaaaaa.
Esa frase murió en mi memoria; durante mucho tiempo pensé lo había soñado.  Cuando la niña tenía dos meses nos mudamos de Providence para New York y la distancia y el tiempo me separaron de mi hermana, hasta hace un par de años cuando Isabel vino a acompañarnos en una cena de Acción de Gracias. Ovalinne tenía unos 14 años y ella le comentó:
—Muchachita habladora.
Ovalinne se ha caracterizado por hablar poco.
—¿Por qué dices eso? —pregunté a mi hermana y me dijo:
—¿No recuerdas que Ovalinne habló el día que nació?
—¿Cómo así? —me sorprendí.
—Ella te llamó, cuando le dieron la segunda nalgada, pues a la primera no gritó, y cuando le dieron la otra nalgada ella gritó: “Mamaaaaaaaaa”.
—¡Yo pensaba que había sido un sueño!
No, fue cierto, ocurrió, yo soy testigo de que esta niña habló al nacer.
Ovalinne cumplirá el próximo 21 de noviembre sus 16 abriles. Es una personita muy especial de quien me siento muy orgullosa. Ella es amada por todo aquel que la conoce; es una niña extremadamente sensible, dulce, cariñosa con los niños y los animales, a quienes ama de una forma avasalladora. Definitivamente ¡Ovalinne es un ser evolucionado!

La mujer desnuda: El poema desnudo, por Odalís G. Pérez

Odalís G. Pérez El poema desnudo tiene su origen en la palabra desnuda y en el cuerpo verbal desnudo, acentuado en el lirismo que d...